Gobierno de España trató de sacar a subasta las Cañadas del Teide


Un siglo y 11 años antes de que el pico más alto del país fuera declarado Patrimonio de la Humanidad , el Gobierno de España trató de sacar a subasta Las Cañadas, ante la oposición del Ayuntamiento de La Orotava.

La historia del Teide está plagada de anécdotas y curiosidades que nadie conoce mejor que el investigador orotavense Tomás Méndez Pérez, autor, entre otras publicaciones, de la obra “Antecedentes históricos del Teide y de Las Cañadas”. Entre las muchas historias que cuenta Méndez en sus investigaciones destaca, cuando acaba de cumplirse un año de la declaración del Teide como Patrimonio de la Humanidad , el poco conocido intento del Gobierno de España de 1896 de vender en subasta el Teide y el resto de terrenos de la cumbre, que hoy forman el Parque Nacional. Quisieron vender el emblema de Tenerife, que hoy podría ser propiedad privada, si el Ayuntamiento de La Orotava y algunos diputados tinerfeños no llegan a oponer firme resistencia a la infeliz idea.

El profesor Tomás Méndez Pérez recuerda que “el artículo 16 de la ley de 24 de diciembre de 1863 contemplaba la venta en subasta de todos aquellos montes improductivos que estuvieran desprovistos de árboles”. Tras 33 años de vigencia sin aplicación en Tenerife, el Estado quiso ponerla en práctica en 1896, cuando la publicación de esta orden en el Boletín Oficial “armó un grandísimo revuelo en las Islas, particularmente en La Orotava , que veía que sus terrenos comunales de Las Cañadas del Teide, que sólo dos años antes habían sido registrados como propiedad municipal, serían vendidos en subasta”.

EL DÍA ha tenido acceso, gracias a la colaboración del Archivo Municipal de La Orotava , al acta plenaria de la sesión del 2 de diciembre de 1896 en la que se trató el asunto de la venta del Teide, con Antonio María Casañas como alcalde orotavense. En el acta se indica que Casañas llamó la atención del pleno acerca del Real Decreto de 29 de septiembre de 1896 que concedía a los pueblos tres meses de plazo -vencía ese 29 de diciembre- para solicitar que se exceptuaran de la venta los montes y terrenos de aprovechamiento común.

El pleno villero decidió por unanimidad solicitar al Ministerio de Hacienda que se exceptuara de la venta los terrenos de Las Cañadas, que eran aprovechados por todos los vecinos “desde tiempos inmemoriales”. En la sesión se destacaron los graves perjuicios que se causaría a los vecinos, si se les privaba del disfrute gratuito de los recursos de las cumbres a través de una venta calificada textualmente como “una verdadera desgracia para los intereses comunales”.

Méndez narra que el 4 de diciembre de 1896 se produce el primer comunicado de repulsa de la corporación municipal de la Villa a estos planes, plasmado en un oficio enviado al Gobernador Civil. “Si la subasta se hubiera llevado a la práctica, La Orotava hubiese perdido una parte muy importante de su territorio, el azufre y la piedra pómez y el aprovechamiento comunal por parte del vecindario del hielo, la leña, el carbón y otros productos vegetales -los pastos-. El descontento en La Orotava se manifestó en todas las clases sociales y, por otra parte, pensar que el símbolo de Tenerife pasaría a manos privadas causó indignación entre la clase política y el pueblo”, indica Méndez.

Esta situación obliga al alcalde accidental Fernando Méndez y León-Huerta a dirigir una instancia, el 22 de diciembre de 1896, al Ministro de Hacienda en la que pide la excepción de la venta de los terrenos comunales de “Las Cumbres” y “El Teide” en los siguientes términos: “Este pueblo necesita que se le otorgue la excepción y reserva del terreno mencionado, donde los vecinos aprovechan gratuitamente varios productos indispensables para las necesidades materiales de la vida y donde, para gloria de esta Villa y de la Isla de Tenerife en general, se levanta el gigantesco Teide, célebre volcán cantado por los poetas nacionales y extranjeros, y que, al constituir el principal elemento de la fama universal de que disfruta La Orotava , no puede pasar a manos particulares sin producirse un profundo disgusto en este pueblo y el país entero, que siente verdadero orgullo de poseer ese monumento geológico, admiración de propios y extraños”.

El acta del pleno del día 25 de diciembre de 1896, a la que también ha tenido acceso este periódico, señala que la corporación queda enterada del escrito enviado al Ministerio de Hacienda, el día 22 de ese mes, solicitando que se exceptúe de la venta obligatoria tanto las cumbres como el Teide.

El historiador villero destaca que “esta patriótica actitud del alcalde se vio apoyada y defendida en Madrid por los diputados a Cortes por Tenerife Feliciano Pérez Zamora, Ricardo Ruiz y Aguilar e Imeldo Serís-Granier y Blanco, Marqués de Villasegura”.

Las quejas del Ayuntamiento de La Orotava , repetidas en Madrid por estos diputados, fueron finalmente escuchadas y la venta en subasta del Teide quedó sólo en un intento difícil de creer 112 años después. Fuente: El Día

Anuncios

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑