El árbol de esquisuchil


La tarde apacible antigüeña, era bañada por un tibio sol que iluminaba la ciudad colonial. Una anciana con bastón casi orientándose por los balcones que tocaba y preguntando, llegó hasta el templo de San Francisco el Grande. Era día entre semana y por lo mismo un tanto silencio. La viejecita pregunto por el árbol de esquisúchil, una persona caritativa la llevó hasta el sitio y con dificultad aquella anciana mujer principió a recolectar florecitas que el árbol generosamente iba desprendiendo para dejar una pequeña alfombra alrededor de su tronco.

Cuenta la tradición oral que aquella anciana por la fe en Dios y el Hermano Pedro, logró recuperar su vista. Numerosas personas atribuyen beneficios curativos a las florecitas del árbol en mención, pero hay algo que debemos conocer y es lo siguiente: El Hermano Pedro cuando sembró esos arboles en la entrada del templo de San Francisco el Grande, lo hizo con el afán de ornamentar el lugar, con afán de dar un poco de sombra a la gente que llegaba al templo. Entiéndase, que nunca sembró los árboles con al fin de que la gente cortando las florecillas se curara sus males.

El peregrinaje a los árboles de Esquisuchil, llegó años después de la muerte del Hermano Pedro, cuando la gente principia a notar que todo lo que el Santo Varón, había hecho estaba santificado. En la actualidad las gentes siguen llevando las florecillas del árbol mencionado. Erróneamente se decía que las había traído de España o las Canarias y nada más inexacto, porque dicho árbol es originario de América Central y las semillas alguien se las regalo al Hermano Pedro para sembrarlas en el frontispicio del templo. De estos árboles afortunadamente quedan dos los otros murieron con el trascurso de los años. Muchas personas han llevado semillas de dicho árbol y la han sembrado en sus huertas donde estos han prosperado, haciendo sombra en una huerta o en una calle de cualquier ciudad de Guatemala.

La fama de los milagros del Hermano Pedro, se esparcen por toda Guatemala desde hace ya muchos años. La gente llega hasta su tumba a pedirle un milagro, quería llevarse algo del Santo de Guatemala, y se llevaban hasta las ramas de los árboles de Esquisuchil, de esa cuenta desaparecieron los otros, no así los existentes que han sido cuidados hasta nuestros días. Colocarle a un enfermo hojas del árbol o darle a tomar infusiones de las florecillas del mencionado árbol, según la fe de la gente, les curaba, les recuperaba.

Se dice que la fe mueve montañas, es una frase muy verídica, lo han logrado centenares de devotos del Hermano Pedro. En el antiguo sitio donde reposaron restos por muchos años, encontramos muletas, bastones y numerosos ex_votos, donde los creyentes agradecen los favores recibidos por el Santo de Guatemala. Es curioso, pero el Hermano Pedro desde que murió, la gente lo convirtió en Santo, creemos que hoy se avala por el Vaticano su canonización, pero esta ya estaba en el corazón del pueblo guatemalteco, desde hacía muchos años. Lo único que le falto al Hermano Pedro fue al hora de morir y en el correr del tiempo su cuerpo permaneciera incorrupto, pero en él no se dio ese fenómeno que representan otras personalidades que han alcanzado el grado de santificación.

De lo que si hay constancia, dentro de tradición oral guatemalteca es de la levitación del Hermano Pedro, dicho proceso o fenómeno, únicamente se observa en personas santificadas. Por ejemplo San Francisco de Asís levitaba cuando estaba rezando, muchos le vieron. El Hermano Pedro levitó en varias ocasiones y muchas personas cercanas a él le vieron y dieron testimonio de ello, lamentablemente no hay fechas exactas y los comentarios se perdieron y únicamente los guarda la tradición oral de Guatemala. La levitación es una especie de éxtasis, de elevación suprema en un momento de encuentro con Dios, cuando la persona levita, está hincada y principia a elevarse como ascendiendo al cielo y se quedan suspendidos a unos tres metros del suelo. Posteriormente bajan lentamente como en la forma que subieron o levitaron. Lucia Cano. Vilaflor de Chasna.

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2 pensamientos en “El árbol de esquisuchil”

  1. es verdad que la fe mueve montania me gustaria saber como conseguir la flor de esquisuchil una infusion o the no hace mal a nadie al contrario

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